El CD Iruña pierde en el descuento y se queda sin opciones al liderato

C.D. IRUÑA: Txabo, Borja, Asier, Mikel R (Andrey Asenov min.54), Alfonso (Julen Undiano), Miguel, Marjos, Ander, Txiki, Mikel Y., Ismael (Íñigo Izpura min.57).

C.A: CIRBONERO: Alberto, Mario J., Héctor, Javier, Noel, Rubén (Íñigo Navarro min.83), Mario A. (Álvaro Santafe min.66), Adrián G., David, Rodrigo, Ander (Mario Zardoya min.59)

ÁRBITRO: Felipe Martínez Quiroga. Asistido por Gallego y Beunza. Amonestó al CD IRUÑA (David Argiñano min.27, Mikel Recalde min.54, Mikel Yoldi min.54), CA Cirbonero (Mario Jiménez min.34, Javier Álvarez min.66, Noel Lizarbe min.67)

RESULTADO FINAL: 3-4

GOLES: (0-1) David González min.8, (0-2) David González min.40, (1-2) Markos Munarriz min.52, (2-2) Txiki (pen) min. 68, (2-3) David Gonzalez min. 93

INCIDENCIAS: 250 espectadores en las instalaciones de Tajonar. Clima: Soleado.

Ayoze Paz

Segundo contra el tercero. Los de Cintruénigo ya estaban clasificados para el playoff. Aunque su juego no sería pasivo. Un rival fuerte que se juega el liderato es un buen reto “pre-playoff”.

Se respiraba seriedad en el plantel local. Una concentración máxima era imprescindible para afrontar el encuentro.

El gol tempranero llegaría en el min.8, cuando Javier Álvarez, central visitante, la cuelga desde su campo, paseándose el esférico y botando dentro del área opuesta varias veces, hasta que llegó David González, con el dorsal 9 a sus espaldas y logrando el tanto.

El resto del partido estaría teñido de un dominio amarillo. Txiki avisó que el partido estaba aún comenzando cuando en el min.37 recibió desde su campo la bola, la controló como casi siempre suele hacer, se revolvió en el lateral del área y se la pasó a su compañero Yoldi, tirando este último desde la frontal pero se desvió por encima del travesaño.

Tres minutos después Rodrigo Sanz, posiblemente el jugador más veloz del Cirbonero, se sacó de la manga un sprint por el césped y chutó, pero ahí estaba Txabo para obstruir el gol. Desgraciadamente le acompañó el 9 visitante, rematando la faena y plasmando el 0-2. La cosa se complicaba.

Antes del descanso Miguel disparó un misil desde fuera del área, pero pasó a centímetros de la portería. La última jugada antes de los 45’ la protagonizó el lateral derecho del filial rojillo. Una contra le otorgó un balón perfecto a Borja, pero se equivoca y no dispara de primeras. Controló y le salió un “centrochut” desviado.

Como es costumbre para los verdes, cuando todo va mal una buena charla en el descanso no deja indiferente a nadie. Y surtió efecto. En el min. 49 Yoldi dejó la madera temblando, respondiendo a base de fútbol, su filosofía durante toda la temporada.

En el 52 se vuelven a meter en el partido. Un derechazo de Markos hizo recortar distancias. Otra jugada unos minutos después casi acaba en empate, pero el autor del primer gol decidió chutar al palo del portero y no cruzarla.

Pasada la media hora el colegiado pitaría un penalti claro a favor del Iruña. El capitán fue el lanzador y también el goleador, definiendo de manera impecable. El empate llegó a Tajonar.

Cuando parecía que los rivales se venían abajo, empezaron a resurgir con contras que desgastaban mucho a la defensa local. El portero Txabo las adivinaba todas. Su buen instinto fue premiado con innumerables aplausos por parte de todos los espectadores que allí se encontraban.

El sobreesfuerzo empezaba a notarse en las piernas de los jugadores del Iruña. Su físico les decía que parasen el ritmo, pero su corazón lleno de ilusión por una remontada se los impedía. Hay que continuar hasta el final. A dos minutos del pitido que lo cambiaría todo, Mikel Yoldi volvió a disparar al palo. El balón no quería entrar.

Y qué injusto es a veces el fútbol, que en el minuto 93 y 47 segundos, el incansable Rodrigo encaró a Txabo y disparó. El portero la paró, pero desvió hacia afuera despacio. Segundos de tensión mientras el balón intentaba salir hacia la línea de fondo. Pero no. Ahí estaba David González para hacer su hack-trick personal. El CD Iruña pierde la liga.

Triste tarde para el filial del Osasuna. Se queda así sin esperanza matemática. Su único anhelo es la victoria del Promesas, que lo salva de un posible descenso a la división Autonómica.